Este domingo 12 de julio, la Parroquia San Isidro Labrador de Orope vivió un momento de inmensa alegría y gracia con la primera visita pastoral de nuestro obispo, Monseñor Lisandro Rivas, VI Obispo de la Diócesis de San Cristóbal.
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A las 10:00 a.m., la comunidad parroquial se reunió con entusiasmo para celebrar la Sagrada Eucaristía, en un encuentro marcado por la comunión y la cercanía del Pastor con su rebaño.
Ser «buena tierra» para sembrar el futuro
Durante su homilía, Mons. Rivas nos invitó a la reflexión profunda, recordando la parábola del sembrador. Nos hizo una pregunta que hoy resuena en cada uno de nuestros corazones: ¿Qué tipo de terreno somos?
Nos exhortó a limpiar nuestro camino de las piedras y espinos que entorpecen la vida cristiana y bloquean nuestra fe. En sus palabras:

«Hoy Venezuela necesita hombres y mujeres que den buenas semillas como de esperanza y paz.»
Inspirados en el ejemplo de nuestro patrono, San Isidro Labrador, se nos invitó a mantener siempre una mirada esperanzadora, confiando en que el Señor siempre siembra cosas buenas en el corazón de todos.
Gratitud compartida
Al finalizar la Santa Misa, el párroco, Pbro. José Gregorio López, dirigió unas emotivas palabras de agradecimiento a Monseñor Lisandro por bendecir por primera vez a esta comunidad con su presencia.

Asimismo, varios fieles expresaron su gratitud, manifestando el gozo de contar con la cercanía del Pastor que guía, acompaña y llena de fe los corazones.
¡Gracias, Monseñor Lisandro, por traer este mensaje de aliento a nuestra tierra! Que San Isidro Labrador siga intercediendo por nuestra comunidad para ser siempre terreno fértil para el Reino de Dios.












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