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Venezuela y la Pandemia de 1918

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La Iglesia, la ciencia y la peste en la Venezuela de 1918

Hace unos días compartí con ustedes lo que hizo el gobierno presidido por Juan Vicente Gómez para hacer frente en 1918 a la Gripe Española, una pandemia que surgió de las cenizas de la 1ra Guerra Mundial. Lo que no hizo la Guerra lo hizo la pandemia de 1918 que diezmó la población mundial y Venezuela no se escapó.

El gomecismo, para hacer frente a dicha pandemia, creó una Comisión Presidencial (Junta de Socorro) integrada por altos jerarcas de la Iglesia Católica (respaldo MORAL) y por notable médicos venezolanos (respaldo CIENTÍFICO), y puso bajo las ordenes de dicha Junta tanto el poder ECONÓMICO como el poder MILITAR de la Nación.

A principios de octubre de 1918 llegó por el Puerto de La Guaira la gripe a bordo de los barcos provenientes de la Europa infestada.

Ya para mediados de octubre, y dada la precariedad de la época, se había infectado la región central de Venezuela, y fue destituido inmediatamente el Jefe del Puerto de La Guaira (un militar de alto rango)  por no haber ejecutado a tiempo la orden de aislamiento del Puerto que había dictado la Comisión.

El nivel de mortalidad era tal que los venezolanos morían al poco tiempo de contraer la enfermedad.

Entre los millares de muertos se contó el hijo predilecto de Juan Vicente Gómez, el Coronel Alí Gómez.

En efecto, Alí de 23 años, cayó enfermo y murió víctima de la pandemia el 7 de noviembre de 1918. El golpe para Gómez fue tan devastador que se encerró en su residencia de Maracay por meses a guardar luto por su hijo.  Fue de las pocas veces que al Benemérito se le vio barbado.

El trabajo de la Junta fue titánico.  Para finales de noviembre de 1918 ya la infección en el país había sido controlada, pero el resultado de la enfermedad había dejado, según cifras conservadoras, más de 80.000 muertos en todo el territorio nacional, sobre todo en el centro y en el oriente de Venezuela.

Bueno saber que quien presidió la Comisión (Junta de Socorro) para hacer frente a la epidemia de 1918, fue Mons. Felipe Rincón González, Arzobispo de Caracas. Formado en el Seminario de Mérida donde fue ordenado sacerdote, y pastoralmente hecho en el Táchira donde se desempeñó como Vicario Foráneo de la ciudad de San Cristóbal.

Del Táchira fue llamado en 1916 para ser nombrado Arzobispo de Caracas. Sus biógrafos concuerdan en describirlo como un hombre sencillo y austero y con un gran sentido práctico de gobierno, asuntó que puso a prueba cuando le tocó encabezar en 1918 la Junta de Socorro para hacer frente a la epidemia de la Gripe Española. En dicho trabajo se relacionó con médicos científicos venezolanos de la talla del Dr. Luis Razetti (quien presidia científicamente la Junta) y del Dr. José Gregorio Hernández. Después de 20 años de trabajo pastoral en Caracas (1916-1936), y no sin haber hecho frente a diversos problemas y desafíos, entregó el gobierno de la Arquidiócesis.

Concluyamos estas líneas con algo más.  El poder POLITICO del gomecismo, que pagó toda la deuda de la Nación tanto la interna como la externa acumulada desde la Independencia, constituyó aquella Junta de Socorro con una plataforma de MORAL (Iglesia) y de CIENCIA (médicos), y subordinó a ella el poder ECONÓMICO y   MILITAR. Hoy, 100 años después, el poder MILITAR-POLÍTICO que tomó al País, desprovisto de ECONOMIA [en 20 años han saqueado la Nación] pero sobre todo desprovisto de CIENCIA y de MORAL, deben hacer frente al coronavirus. En definitiva: un mundo al revés.

Que el Señor, en la singular devoción del Santo Cristo de La Grita, nos mire con piedad y nos socorra.

 

Pbro. Edgar Sánchez

San Cristóbal, Venezuela.

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