27.1 C
Venezuela
martes, julio 21, 2026
HomeOpiniónYo tampoco te condeno

Yo tampoco te condeno

Date:

NOTAS RELACIONADAS

León XIV: No son las armas atómicas las que generan la paz, sino el desarme

La paz es el gran anhelo que agita muchos corazones, pero también se ve a menudo amenazada, pisoteada, ridiculizada

Implicaciones del acto cismático y la necesaria actitud de los católicos

El Dicasterio para la Doctrina de la Fe ha enviado a los obispos de todo el mundo una comunicación sobre el procedimiento que deberá seguirse para readmitir a quienes decidan abandonar la Fraternidad Sacerdotal San Pío X tras el acto cismático

Mons. Rivas visitó Peribeca en su fiesta patronal en honor a Nuestra Señora del Carmen 

Durante su homilía, Mons. Lisandro destacó que celebrar a la Madre del Carmelo nos invita a renovarnos en la fe y a dejarnos sorprender por el Señor

Fiesta patronal en Macanillo: una celebración de fe, comunidad y esperanza 

El prelado bendijo a dos nuevas Ministras Extraordinarias de la Comunión que se ponen al servicio del altar

Fiesta patronal y gracia celestial en San Félix

Durante el ofertorio, la comunidad presentó con amor los frutos de su trabajo y esfuerzo en el altar
spot_imgspot_img

Es muy común el sentir cómo se condena fácilmente, incluso a quien tiene culpa hasta sin un juicio veraz.  Se condena muchas veces sin derecho a la defensa: por ejemplo, con las calumnias que se van haciendo virales a través de las redes sociales… o mediante los juicios de los prepotentes y autócratas que colocan calificativos acusatorios casi definitivos… o con las ofensas ante los que piensan diversamente. 

En fin, corremos el riesgo de experimentar esta triste situación en todos los ambientes: desde el grupo familiar hasta las altas esferas de la sociedad donde se pretende dominar de manera dictatorial.

Lea también: El Papa a los Salesianos: «Sirvan a los demás sin guardar nada para sí mismos»

Llegando ya al final de la Cuaresma, la Liturgia nos relata el episodio de la mujer conseguida en flagrante adulterio. La ley indicaba que había que apedrearla. Esto, incluso, sin un juicio veraz y sin haber escuchado a la presunta adúltera. En el capítulo 8 de Juan, el autor sagrado relata un episodio que va a poner en confrontación al Maestro con los defensores de la Ley. 

La llevan ante el Señor acusándola de un gravísimo pecado; el cual era así. Requieren de Jesús su opinión y parecen tentarlo a ver de qué lado se pone: el de la Ley o el suyo personal. Jesús no actuará al margen de la Ley, sino con los criterios de su nueva enseñanza.

Ante la insistencia, Jesús pide al que no tenga pecado que lance la primera piedra. Muchos comentaristas han señalado que el silencio de los acusadores se debía a los muchos pecados personales que poseían (y que Jesús estaría garabateando en el piso). Sin embargo, el relato nos muestra un pecado que todos los acusadores y perseguidores de la mujer ciertamente habían cometido. Ninguno de ellos estaba exento de dicho pecado: profanaron el Templo. 

Es decir, irrumpieron en la Casa Sagrada de Dios con la intención de apedrearla. Y esa era una tremenda trasgresión, pecaminosa, que todos tenían. De allí que el Maestro les pidiera lanzar la primera piedra a quien se sintiera libre de todo pecado… No les quedó otro remedio sino el de irse con la cabeza gacha y sin argumentos.

Esto mismo lo deberían sentir quienes irrumpen en el santuario de Dios, la dignidad de cada persona, sabiendo que con sus injusticias, descalificaciones y calumnias, como con el menosprecio de la persona acusada y pre-condenada.

Lea también: Programación de Semana Santa de la parroquia Nuestra Señora del Carmen de Las Mesas

El Maestro, que enseñaba en el Templo, se dirige a la mujer para preguntarle si había alguien que la condenaba. Ella respondió de acuerdo a lo que había pasado al final del evento. Jesús, mostrando plena misericordia ante ella, le da una lección: “Yo tampoco te condeno”, a la vez que le pone un desafío: “Vete y no vuelvas a pecar”.

Durante este tiempo de Cuaresma hemos sido invitados a fortalecer nuestra esperanza. Podemos ver en este episodio una forma de vivir y fortalecer la esperanza. Aquella mujer había perdido la esperanza total; sabía de su pecado y de la Ley, y sentía que no tenía escapatoria. Ante Jesús, un pequeño rayo de luz le abrió las puertas de la esperanza de seguir viviendo. Jesús no la condena. Con ello, mostraba su amor misericordioso y reafirmaba que había venido al mundo no para condenar sino para salvar. 

Asimismo, esa mujer sintió un baño del agua fresca de la ternura, cuando el Maestro le aseguraba que no le condenaba. Pero no todo quedó allí: recibió un desafío para convertir su vida en un “peregrinaje de esperanza: “Vete y no peques más”. El remedio que le indicó el Señor era muy diverso a las terribles penitencias que en no pocas ocasiones se colocaban a los pecadores públicos. 

Más bien quería decirle Jesús, recupera tu dignidad, reafirma tu esperanza; para ello no vuelvas a pecar más. Cómo lo decimos en la Oración Colecta de este domingo, todos somos invitados a avanzar animosamente hacia aquel grado del amor del hijo Salvador de la humanidad.

 Mons. Mario Moronta (Obispo emérito de la Diócesis de San Cristóbal)

NOTAS RELACIONADAS

León XIV: No son las armas atómicas las que generan la paz, sino el desarme

La paz es el gran anhelo que agita muchos corazones, pero también se ve a menudo amenazada, pisoteada, ridiculizada

Implicaciones del acto cismático y la necesaria actitud de los católicos

El Dicasterio para la Doctrina de la Fe ha enviado a los obispos de todo el mundo una comunicación sobre el procedimiento que deberá seguirse para readmitir a quienes decidan abandonar la Fraternidad Sacerdotal San Pío X tras el acto cismático

Mons. Rivas visitó Peribeca en su fiesta patronal en honor a Nuestra Señora del Carmen 

Durante su homilía, Mons. Lisandro destacó que celebrar a la Madre del Carmelo nos invita a renovarnos en la fe y a dejarnos sorprender por el Señor

Fiesta patronal en Macanillo: una celebración de fe, comunidad y esperanza 

El prelado bendijo a dos nuevas Ministras Extraordinarias de la Comunión que se ponen al servicio del altar

Fiesta patronal y gracia celestial en San Félix

Durante el ofertorio, la comunidad presentó con amor los frutos de su trabajo y esfuerzo en el altar

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here