Mons. Alejandro Fernández Feo, tercer Obispo de San Cristóbal, fue un próvido pastor que supo hacer puente entre el Estado y la Iglesia, lo que permitió una comunicación siempre asertiva y beneficios para ambas entidades. Al pensar en este aspecto podríamos mencionar el crecimiento de la educación en el Táchira, adquiriendo forma externa e interna; la creación de municipios (incluso uno de ellos lleva por título el nombre de este Obispo) carreteras, templos, entre otros.
El Estado Venezolano encontró en Mons. Feo un servidor de Dios que pone su mirada en el hombre y le ayuda, no solo a vivir en sociedad, sino a crear sociedad. Por los lazos institucionales y fraternos que hubo entre ambos, el Estado Venezolano, con ocasión del quincuagésimo aniversario de ordenación sacerdotal del entonces Obispo del Táchira, le ofrendó como presente de felicitación una simpática y moderna iglesia para la sede del Seminario Diocesano Santo Tomás de Aquino.
Fue un 25 de octubre de 1981 (año jubilar sacerdotal de Mons. Feo) el acto inaugural de esta obra arquitectónica, realizada por el arquitecto Eduardo Santos Castillo. El evento fue presidido por el Señor Nuncio Apostólico de Su Santidad en Venezuela, Mons. Luciano Storero, acompañado por un significativo número de Arzobispos y Obispos que vinieron a acompañar a Mons. Fernández Feo en sus Bodas de Oro Sacerdotales.
El programa de tal acontecimiento iniciaba con el canto solemne del Te Deum en acción de gracias al Señor a cargo del Orfeón Universitario de la Universidad Experimental del Táchira, seguido por la predicación y bendición con el Santísimo Sacramento por parte del Nuncio Apostólico. Además, la celebración estuvo acompañada por la presencia de la venerada imagen de Nuestra Señora de la Consolación, Reina y Señora del Táchira .
Días después la iglesia obsequiada a Mons. Feo fue consagrada a Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote, el 1 de noviembre de 1981. Este templo, que cumple la semana entrante 40 años de su inaugiración, tiene un altísimo valor espiritual y sentimental para la Iglesia Diocesana de San Cristóbal, pues frente a ella y en ella se van configurando los futuros sacerdotes del Táchira. La Cruz de esta iglesia, que se visualiza desde casi toda San Cristóbal, es una signo que manifiesta la presencia de Dios en medio del Táchira.
CARLOS PEÑA