El próximo 29 de agosto, la casa hogar Carpintero de la Montaña arriba a su 22 aniversario, siendo un lugar de acogida para 130 abuelos y 12 personas especiales, que viven gracias a la misericordia de Dios, obra de la cual se encarga el presbítero Franco Lanza.
Un espacio que cuenta con más de 20 cabañas, peluquería, biblioteca, farmacia, cementerio, una capilla, cancha deportiva, patio techado, recepción y áreas verdes, se convirtieron el lugar de reposo para los adultos mayores que no tienen familia ni vivienda.
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El sacerdote inició el proyecto el día de su ordenación sacerdotal, desde entonces se ha visto obligado a apelar a la bondad de la feligresía e instituciones que colaboran a través de donaciones y alimentos para quienes allí habitan.
La casa cuenta con una plantilla de 12 trabajadores, quienes a diario preparan alrededor de 420 comidas, ayudan en las labores de limpieza y atención de los abuelos y personas especiales. Se requiere al menos 15 empleados para la operatividad del lugar.

Por el aniversario, se realizará un concierto para recaudar fondos, el cual contará con la presencia de grupos musicales como, Los Serranitos, Los Rancheritos, música venezolana, entre otros, que animará la noche.
Lanza aprovechó de agradecer la solidaridad en la jornada realizada el pasado miércoles 19 de agosto, en las inmediaciones del cuerpo de bomberos de San Cristóbal, donde se recolectaron alimentos, medicinas, productos de higiene personal y material quirúrgico para la atención de los abuelos.
“Yo estoy muy agradecido con Dios, con la vida. Estoy muy agradecido con tanta gente buena del Táchira y de San Cristóbal que hoy se ha desbordado. Si usted no cree en Dios, vea el amor de Dios. Táchira ama a Dios, Táchira ama a la Virgen y se han desbordado”, expresó.

El presbítero informó que actualmente se acrecienta la ayuda ante las necesidades que diariamente se viven en la casa hogar por ello, insistió en la necesidad de recibir pollo, mortadela, atunes, sardinas, escobas, bombillos, afeitadoras, comida para perros, pañales, protector de cama y toallas sanitarias.
Reiteró que siempre la ayuda es bendición. Agradece y valora el compromiso de los laicos con los sacerdotes y la Diócesis de San Cristóbal. “Todo el que pueda venir con jornadas de odontología, medicina general, es bienvenido. Nosotros les ofrecemos posada y comida.
Estima realizar otra cabaña para recibir más personas, pues de forma constante le solicitan cupo en este lugar.
Maryerlin Villanueva


