En el marco de la Asamblea Ordinaria Plenaria de la Conferencia Episcopal Venezolana que se desarrollará en Caracas desde el 19 y hasta el 23 de octubre, se prevé discernir sobre el desarrollo, avance y acciones de la Iglesia en el país además de todos desafíos pastorales que emergen en Venezuela promovidos por la fluctuante presencia de elementos internos y externos que están instaurados en el país.
Desde el primer día de jornada, el cual se inició con la Adoración Eucarística y la oración comunitaria celebrada por monseñor Carlos Curiel, obispo de Carora y primer vicepresidente de la CEV, se tuvo presente que los resultados de esta plenaria serían encomendados a Dios.
Lea también: Día de fiesta y gracia en comunidad de Los Leones de San Pablo
Por su parte el presidente de la CEV, monseñor Jesús González de Zárate, arzobispo de Valencia, destacó en su discurso de apertura la responsabilidad que recae en la Iglesia en torno a su accionar de acompañamiento y apoyo al pueblo venezolano no solo en los momentos de incertidumbre y desasosiego en la búsqueda constante de la consolidación de sus planes a corto, mediano y largo plazo.


Monseñor Alberto Ortega Martín, Nuncio Apostólico en Venezuela, estuvo presente en esta apertura y ofreció un saludo a la asamblea en nombre del Papa León XIV, destacando que el trabajo conjunto en favor de la paz, la reconciliación y el fortalecimiento de la fe.
Un aporte para el desarrollo
Parte de los análisis que se desarrollarán en esta asamblea plenaria girarán en torno a un pronunciamiento basado en la realidad social, política y económica por la que atraviesa el país y de la cual nadie está exento de confrontar.


En este punto, monseñor Lisandro Rivas obispo de la Diócesis de San Cristóbal ha sido firme para comentar en reiteradas ocasiones acerca de la necesidad de acompañar al pueblo de Dios para que de manera mancomunada se puedan librar las luchas necesarias en la búsqueda del bien común como premisa indispensable de erigir la dignidad humana.
La presencia del obispo de la Diócesis de San Cristóbal, representa la voz del pastor diocesano, de la grey tachirense, que evoca con firmeza la necesidad de forjar cambios indefectibles para concretar los objetivos que harán del país un lugar seguro, idóneo y lleno de oportunidades para todos sus hijos.


Pese a fomentar acciones que vayan en pro del desarrollo interno, los jerarcas de las CEV asumen que las transformaciones están inmersas en fundamentar nuevas maneras de pensar y actuar para execrar condiciones y acciones que están enquistadas en los distintos sectores productivos y sociales del país.
En cuanto a las libertades tan mancilladas hace más de dos décadas la CEV exigió “una sociedad donde exista plena libertad de comunicación y opinión, el Estado defienda y promueva las libertades y garantías políticas y civiles ciudadanas”, además de un “Estado que esté al servicio de todos y no solo de una parcialidad política”.


Planes
Los arzobispos y obispos discernirán además sobre el Plan Trienal, con lo cual prevén evaluar y aprobar las orientaciones previstas para el desarrollo del trabajo de los próximos tres años. En torno a la Asamblea Nacional de Pastoral 2027 se fijarán las pautas para gestionar la preparación necesaria y concretar la realización con resultados idóneos.
Y, por último, se dispondrá de espacios para la presentación y proyección de la campaña anual que promueve y fortalece los valores en los hogares venezolanos: El abrazo en Familia.







Prensa DSC-Vicaría Espiscopal de Comunicación


