San Nicolás murió el 10 de septiembre de 1305 y fue enterrado en la iglesia del convento de Tolentino, su hogar por más de tres décadas, en el año 1345, sus restos fueron exhumados y su cuerpo fue hallado incorrupto
“La dignidad infinita del ser humano, por tanto, se arraiga en su identidad de criatura hecha «“a imagen de Dios”, capaz de conocer y amar a su Creador»
Los ejercicios están siendo predicados por Monseñor Carlos Curiel, obispo de Carora, y cuentan con la compañía y cercanía de nuestro obispo diocesano, Monseñor Lisandro Rivas Durán
Fray Sánchez narra que su camino vocacional comenzó de una manera muy concreta. “Descubrí mi vocación gracias al testimonio de una religiosa, la Hna. Fabiola Caro, una Hermanita de los Pobres de Maiquetía, quien comenzó a hablarme sobre la profunda importancia del sacerdocio en el mundo