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Celebración de la Parroquia Santísimo Salvador de San Cristóbal

Santisimo

Tuvo lugar la Celebración de la Eucarística de acción de gracias por el 60 aniversario el 29 de junio,  de la Ordenación Sacerdotal de Mons. Luis Alfonso Márquez Molina, Obispo Auxiliar Emérito de la Arquidiócesis de Mérida. Contando con la presencia de Mons.  Ramiro Díaz, Obispo Emérito de Machiques y un considerable grupo de sacerdotes del Presbiterio de la Diócesis de San Cristóbal, entre ellos el Pbro. Gustavo Roa, Párroco de Santísimo Salvador, quien como anfitrión organizó con esmero y alegría esta especial celebración.

Mons. Márquez, natural del estado Mérida, tiene especial aprecio por parte de la feligresía del Táchira, región donde también ha dado muchísimas de sus más de “23 mil misas”, tal y como lo expresó cuando se dirigió a los asistentes que le acompañaron.

La homilía

Estuvo a cargo del Pbro. Reinaldo Balza, Rector del Seminario Diocesano, quien destacó – dirigiéndose a Mons. Márquez- que “con la mejor oración de gratuidad al Señor y atendiendo a las palabras de San Juan Pablo II, cuando se refiere a la oración, invitarte a que vuelves a los orígenes, al principio y fundamento de todo tu ser sacerdotal y es muy bueno, en esta concelebración de tus 60 aniversario, de nueva cuenta, regreses a la raíz de tu Ministerio, es decir, que regrese solamente a Jesús, Sumo y Eterno Sacerdote.

Ese volver a los orígenes de tu ser es renovarte, -precisó el Padre Balza- en la madurez de tu vida, en esas palabras que escribiste como lema del día de tu ordenación: “Eres un hombre tomado entre los hombres y puesto en favor de los hombres”.

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El Señor te eligió y te ha sostenido, Él te llamo de una familia: Márquez Molina, de un lugar, de un pueblo: Tovar, y en una
Comunidad la de Jesús y María (de los Padres Eudistas) para colocarte en favor de su Pueblo y en palabras de San Pablo te sigue invitando a llevar una vida digna del llamamiento que has recibido, en las virtudes conforme a esta elección: amabilidad, comprensión, paciencia, paz, propias de quien ha sido elegido por Dios y que tú, seguramente, te has esforzado en
practicar”.

Además, el Pbro. Reinaldo Balza resaltó tres virtudes de Mons. Luis Alfonso. Una de ellas, la alegría. “Y es que la alegría del corazón humano no es otra cosa sino el fruto del encuentro con Jesús, de saberse en su corazón y el verdadero sufrimiento humano está en no amar como ama el corazón de Cristo.

En la escuela del amor, que es el corazón de Jesús y María, Usted ha alcanzado el “sobresaliente” pues ha sabido sentirse amado y ha sabido amar y trasmitir ese amor que se hace alegría y esa alegría que es fruto del Espíritu en el Amor” y añadió: "Monseñor, sigue siendo testigo de este gigantesco secreto del cristiano, la alegría y, sigue regalándonos tu sonrisa."

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Otra virtud para resaltar de Mons. Márquez es la humildad y eso mismo lleva allá amistad, según refiere el padre Balza. “Y la amistad es fuerte entre los que han sabido ser humildes, para Usted Monseñor, esta virtud ha traído el regalo maravilloso de buenos amigos a quienes Usted ha sabido acompañar con su cercanía y sencillez”.

La última virtud de este hombre de Dios es el servicio

Resaltando que ni el lugar ni las circunstancias han sido en su vida sacerdotal una dificultad para servir a Dios y a su Iglesia. “Desde sus pininos como maestro, como formador de sacerdotes, y en su Ministerio Episcopal, siempre su docilidad y disposición le ha configurado, sin duda alguna, a Cristo Buen Pastor.

Sus capacidades hoy, quizás limitadas en algunos momentos, no ha minimizado el deseo de hacer presente a Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote en la Oración, en la intercesión, en la celebración Eucarística, pero sobre todo en el ejercicio de la Misericordia con el que, en la madurez del Ministerio, sigue mostrándonos el rostro amoroso del Padre”.

Al final de la Eucaristía, Mons. Márquez contó sobre alguna de sus experiencias a lo largo de sus 60 años en el sacerdocio; hizo bromas y los asistentes disfrutaron de las palabras del Sacerdote que se ha ganado el cariño y respeto de la feligresía; también recordó a personas que influyeron en él y agradeció las manifestaciones de aprecio de quienes le acompañaron en la celebración de su aniversario.

Nota: Lorena Evelyn Arraiz
Fotos: Héctor Mora

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