Este pasado jueves 23 de julio, en el Seminario Diocesano Santo Tomás de Aquino, se llevó a cabo el cursillo de admisión al seminario mayor y menor. Los diversos aspirantes que participaron en las convivencias anteriores asistieron al cursillo para responder a la llamada de Dios y seguir este camino vocacional.
Durante el cursillo se realizaron diversas actividades: entrevistas, pruebas físicas, médicas y de conocimientos, así como tests psicológicos. Los niños y jóvenes formaron parte de esta experiencia de encuentro con Dios en busca de una respuesta generosa al Señor.
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La cita bíblica elegida para este cursillo fue: «No me eligieron ustedes a mí, sino que yo los elegí a ustedes» (Jn 15, 16).

El día viernes 24, Monseñor Lisandro Alirio Rivas Durán, obispo de la Diócesis de San Cristóbal, inició la jornada con la Santa Eucaristía, en la cual destacó que la vocación es una semilla plantada por Dios en el corazón de cada joven, la cual requiere disposición para superar obstáculos y quitar las piedras del camino. El llamado fundamental es cultivar este terreno para formar pastores según el corazón de Dios, capaces de consolar y servir con entrega total a la Iglesia y a las comunidades más necesitadas.

Por su parte, el día domingo 26, Mons. Juan Alberto Ayala Ramírez, obispo auxiliar de la Diócesis de San Cristóbal, concluyó el cursillo de admisión con la Santa Eucaristía, en la que reflexionó que la vocación sacerdotal es un tesoro invaluable entregado para el bien de la sociedad y el mundo. El seminario, consolidado como el refugio de grandes sueños, es el espacio donde los jóvenes cultivan la sabiduría y la prudencia necesarias para discernir el llamado de Dios. Con valentía y fe, esta misión busca superar cualquier duda para formar pastores dedicados íntegramente al servicio del pueblo.
Dando así fin al cursillo de admisión 2026 al Seminario Diocesano Santo Tomás de Aquino.
¡101 años configurando pastores!


