¡Qué día tan bendecido hemos vivido hoy 17 de octubre en Colón!
Acompañados por nuestro Obispo, monseñor Lisandro Rivas, y hermanos de distintas parroquias de la Diócesis de San Cristóbal, renovamos el llamado a ser una Iglesia en salida y con el corazón ardiendo.
Lea también: Realizan II módulo de la escuela comunicacional Carlo Acutis
Un recordatorio que Monseñor nos dejó en este encuentro:
«Emaús no es un club social ni un grupo de autoayuda; es un hospital de campaña a la Misericordia y una experiencia viva con el Resucitado.»
Claves para nuestra misión:
Desconectar del ruido para conectar con la Eucaristía y la Palabra.
Pasar de la emoción a la convicción: echemos raíces profundas para no rendirnos en la prueba.
Caridad irrenunciable: servir en nuestras parroquias, familias, aulas y campos.
Evitar el «Emauscentrismo»: caminemos en unidad con nuestra Diócesis y abramos las puertas a quienes buscan a Dios.
Damos gracias a Dios por el don de Emaús en nuestra tierra tachirense. ¡Que esa chispa encendida no se apague y nos transforme en testimonios vivos de Su amor!
Prensa DSC – Vicaría Episcopal de Comunicación


