OpiniónTitulares

Hacia un laicado discípulo misionero en la realidad de la política

Fe creída, Fe vivida

APARECIDA (2007) III PARTE 

En Aparecida se habla muy claro, respecto a la presencia del laicado en la misión transformadora de la realidad sociopolítica, desde la opción del Evangelio, «deben participar en el discernimiento, la toma de decisiones, la planificación y la ejecución» (DA 371).

En el corazón de la Iglesia, la misión del laico la describie Aparecida citando Puebla al expresar que los laicos son «hombres de Iglesia en el corazón del mundo y hombres del mundo en el corazón de la Iglesia» (DA 786). Esta transformación del mundo incluye, inevitablemente, el compromiso político de los cristianos, pues es la mediación más importante para cambiar las estructuras injustas y establecer un orden social justo y solidario.

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El gran ideal de la Iglesia en el ámbito político, es el respeto de la dignidad humana y la defensa del bien común, por esto urge la necesidad de una formación con identidad de Discípulo Misionero, capaz de influir en este campo (Cfr. DA 283).

El proceso de formación de los Discípulos Misioneros que presenta Aparecida se DESARROLLA EN ETAPAS: el primer anuncio (Kerigma), la iniciación cristiana y la maduración de la fe, trasmitiendo una verdadera espiritualidad centrada en el encuentro con el Señor en la oración.

EL PRIMER ANUNCIO inicia teniendo un encuentro personal con Jesucristo, ya que no seguimos a una ideología, sino a una persona. La iniciación y maduración en la fe, se da mediante este encuentro, en diferentes lugares y experiencias que nuestra Casa La Iglesia nos ofrece, podemos hablar de la Sagrada Escritura, la liturgia, la Eucaristía, la oración, los sacramentos, el rosario, la religiosidad popular, la peregrinación, los santos, entre otros (Cfr. DA 246-275).

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Pero importante reconocer, que para que este proceso de vida cristiana sea realmente eficaz y produzca los frutos que necesitamos en el ámbito político, debe estar marcado por la conversión y el discipulado de la Clase Dirigente, esto llevará luego de UN ITINERARIO ACOMPAÑADO DE LA RAZÓN Y LA FE A UN DISCERNIMIENTO, que producirá en la política la comunión con la voluntad de Dios, al ejercitar la misión como protagonistas de los cambios sociales que lleven a un desarrollo integral del hombre en nuestro pueblo. Este itinerario, ayudará a crear la identidad Discípulo Misionero en la Clase Dirigente mediante CUATRO DIMENSIONES: humana, cristiana, eclesial e intelectual (DA 280), dirigida por el acompañamiento de los pastores y laicos preparados en estos oficios.

«La coherencia entre fe y vida en el ámbito político, económico y social que exige la formación de la conciencia, que se traduce en un conocimiento de la Doctrina social de la Iglesia […] porque la vida cristiana no se expresa solamente en las virtudes personales, sino también en las virtudes sociales y políticas» (DA 505).

En este sentido, es necesario que los laicos asuman las responsabilidades públicas buscando una rehabilitación ética de la política, por ello es importante los espacios de participación de la sociedad civil, entre ellas las clases populares para la vigencia de la democracia, así como un desarrollo integral solidario.

LA FORMACIÓN ÉTICA CRISTIANA debe colocar como desafío el logro del bien común, la creación de oportunidades para todos, la lucha contra la corrupción, el reconocimiento de todos los ciudadanos, para ello es importante trabajar la cultura de la responsabilidad, donde todos se involucren buscando aplicar la DSI (Cfr. DA 406).

Por tanto, es tarea importante LA FORMACIÓN DE AQUELLAS PERSONAS QUE ESTÉN EN LOS NIVELES DE DECISIÓN, la Iglesia anima a emplear esfuerzos y creatividad en la evangelización de los políticos, formadores de opinión, dirigentes comunitarios, ya que se nota «ausencia en el ámbito político de líderes católicos de fuerte personalidad y de vocación abnegada que sean coherentes con sus convicciones éticas y religiosas», diria Benedicto XVI en el discurso inaugural, n. 4.

A MANERA DE CONCLUSIÓN

Desde 1955 en en RIO DE JANEIRO marca una necesidad, la formación de la conciencia social desde el Evangelio a quienes dirigen la vida de los pueblos, así como la integración con la clase popular. Este documento indicaba que las clases populares debían ser instruidas para ser sujeto social y asumir liderazgos.

MEDELLÍN por su parte promovió la organización de la comunidad -clases populares- a través de estructuras territoriales y funcionales para una participación receptiva y activa, creadora y decisiva en la construcción de la sociedad, manteniendo la independencia del Estado, con libertad y solidaridad entre los ciudadanos, esta reforma política ayudaría a aliviar la carencia de conciencia política que estaba reinando, con la ayuda de la conciencia educadora de la Iglesia para formar una conciencia en ejercicio de la caridad.

PUEBLA por su parte resaltaría dos principios para esta identidad política: la dignidad de la persona y la búsqueda del bien común en un protagonismo de participación de los laicos en la construcción de una mejor sociedad.

SANTO DOMINGO indicó que este sujeto social llamado ciudadano, está envuelto en problemas sociales los cuales deben ser redimidos desde el Evangelio, con acciones concretas y restauradoras, pero indica que para ello es necesario una formación en la promoción de la caridad para un desarrollo humano integral, con la participación de las bases populares como ya lo refería Rio de Janeiro, Medellín y Puebla para impulsar liderazgos en la política.

Finalmente, APARECIDA invita a la integración de los grupos intermedios para luchar contra la corrupción que denuncia, teniendo como principio motor el discipulado con base en Cristo para un consenso moral, que busque una sociedad más justa, encarnado en el contexto histórico. Esto mediante un proceso de pasar de lo conflictivo a lo complementario entre las dos realidades política e Iglesia, buscando la articulación entre fe y política impregnándola de Evangelio en la formación de una Clase Dirigente que sea Discípula Misionera.

Pbro. Jhonny Zambrano

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