Este Jueves Santo, 2 de abril, la comunidad de la Parroquia Sagrada Familia en San Antonio vivió una tarde de profunda gracia.
A las 5:00 p.m., nuestro Obispo Auxiliar, Mons. Juan Alberto Ayala Ramírez, dio inicio al Triduo Pascual con la Misa de la Cena del Señor.
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Acompañado por el párroco Vicente Carvajal, los sacerdotes Jonnathan Olivares, Omar Porras, Esteban Galvis, el diácono Yohanna Botia, seminaristas y sacerdotes del Ordinariato Militar, Monseñor realizó el gesto del lavatorio de los pies, recordando que el servicio es la mayor dignidad del cristiano.


Durante su reflexión, Monseñor nos dejó estas claves para el alma:
Amor incondicional: “Dios los amó mucho; todos tienen una razón para ser amados por Dios por el simple hecho de ser sus hijos”.
No seguir al mundo: Las obras buenas vienen de Dios. El mundo ofrece ruidos, pero el Señor ofrece frutos de vida eterna.


El valor del tiempo: “La vida tiene su principio y su fin; la mejor forma de vivirla es entregarle nuestro tiempo a Dios”.
El Corazón de la fe: La Eucaristía es la raíz, el centro y el culmen de toda la vida cristiana.


Tras la celebración, la frontera se une en oración frente al lugar destinado para el acompañamiento de Jesús en oración. Es el momento de acompañar a Jesús en su entrega, pidiendo de manera especial por nuestras familias y por la paz en cada hogar tachirense.
Que este Jueves Santo nos enseñe a ser, como Jesús, pan partido para los demás.



Oficina de Prensa – Diócesis de San Cristóbal


