En la avenida 10, en el sector de Los Patios en Cúcuta, se encuentra la Fundación Nueva Ilusión. Organización no gubernamental que brinda diversas asesorías a toda la población de colombianos retornados, familias mixtas y migrantes venezolanos, los cuales se informan y empoderan sobre los deberes y derechos que poseen al ingresar al territorio colombiano.
Además de ello, otorga a diario un plato de comida a aquellas personas que se desplazan por la ruta de los caminantes, quienes a a pie se dirigen a diferentes naciones de Suramérica en búsqueda de una mejor calidad de vida.
Nirson Jaime, miembro de la ONG, señaló que “nuestro objetivo es atender a las personas más vulnerables que se acercan, quienes mayormente es el caminante venezolana que viene huyendo de la crisis que vive Venezuela, en tanto salud, alimentación y demás problemas”.
Estos connacionales arriban al vecino país, sin dinero, pasaporte, y es allí “donde comienza la gran travesía, por ello, Colombia cuenta con 14 puntos de apoyo, puntos de Cruz Roja, que se encuentran desde Cúcuta hasta Bogotá”.
Esta fundación de “tránsito” les brinda apoyo de alimentación, hidratación y asesoría jurídica.
“El venezolano pasa a ser refugiado en el momento que sale del país, nosotros actualmente trabajamos con las uñas, contamos con el apoyo de algunos entes quienes nos brindan alimentos que son preparados en este lugar para atender a los que llegan” destacó.
La ONG se ha beneficiado con ayuda humanitaria, pues a través de USAID y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastre han recibido productos como arroz, harina, azúcar, panela, atunes, pasta, granos, entre otros.
“Esta ayuda ha sido una bendición para quienes se acercan en condiciones tan vulnerables, pues desde el puente internacional Simón Bolívar, hasta este sitio se tardan en camino alrededor de cuatro o cinco horas” apuntó.
Resaltó que alrededor de 300 personas son atendidas a diario en este sitio, donde se les da una sopa, agua, o plato fuerte.
“Bajo el inclemente sol llegan los migrantes, personas de la tercera edad, mujeres embarazadas, niños, adolescentes, de todo se ve aquí y es por ello, que como organización tratamos de brindar un calor humano a estas personas quienes atraviesan un momento difícil” puntualizó.
El miembro de la Fundación recordó que muchos venezolanos le preguntan, ¿falta mucho para llegar a Perú?, ¿Cuánto falta para llegar a Ecuador?, y “es allí cuando me da nostalgia, pues es largo el camino que deben recorrer y mucha fuerza tener para llegar a sus destinos pues nosotros somos el primer punto de atención”.
Agregó que el número de caminantes no ha disminuido, por el contrario, cada vez son más las personas que atraviesan Colombia a pie como salida a la crisis de Venezuela.
Maryerlin Villanueva / Diario Católico