La parroquia Nuestra Señora del Rosario celebró con profunda solemnidad la Santa Misa en víspera del Día de Todos los Santos, enmarcando fielmente el gran cierre del Mes de las Misiones y del Santo Rosario. Los fieles se congregaron en el Templo Parroquial para dar gracias por los frutos de este mes mariano y misionero
Una homilía orientada a la santidad comunitaria; durante la celebración, la homilía dirigida por el Diácono Carlos Horacio Sepúlveda en la cual se centró en las lecturas de la solemnidad del domingo, enfocándose de manera especial en el mensaje de las Bienaventuranzas.
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La predicación recordó a la comunidad que la santidad no es un ideal inalcanzable, sino un camino diario de humildad, paz y misericordia al que todos estamos llamados. Se exhortó a los presentes a asumir estas enseñanzas como la verdadera ruta del cristiano y el motor de nuestra acción misionera.

Con la camándula en mano y el corazón encendido tras un mes de intensa misión mariana, la comunidad renovó su compromiso de ser luz en el mundo. ¡Que el ejemplo de los santos y el amparo de Nuestra Señora del Rosario nos guíen siempre!



