El pasado jueves, se celebró la Santa Eucaristía Solemne de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote, dedicación que tiene nuestra Iglesia del Seminario Diocesano Santo Tomás de Aquino. La eucaristía fue presidida por Mons. Juan Alberto Ayala Ramírez, obispo auxiliar de la diócesis, acompañado de los sacerdotes formadores del seminario, sacerdotes religiosos, el personal administrativo y obrero, seminaristas y algunos familiares de los sacerdotes.
En el marco de esta solemnidad, Mons. Juan Alberto en su homilía exhortó a sacerdotes y seminaristas a configurar su vida con el sacrificio redentor de Cristo, recordándoles que su misión fundamental es santificar al pueblo de Dios mediante la compasión, la humildad y el perdón.
Lea también: El lenguaje de la red: ¿Cómo hablar para que el mundo escuche”
A su vez, enfatizó que el sacerdocio no debe reducirse a un “funcionarismo” administrativo ni a un espectáculo, sino que debe ser una fuente de misericordia donde el consagrado actúe como un mediador auténtico que, enamorado de la Eucaristía, sea capaz de “gastar la vida” por los demás.
Finalmente, hizo un llamado a la fidelidad y a la oración constante frente al Santísimo para mantener la gracia necesaria que permita a cada ministro ser “otro Cristo” en medio de la humanidad.
Una vez impartida la bendición, Monseñor agradeció por la participación en la celebración, por el trabajo en la preparación de la misma y a seguir en el camino al que Dios nos ha llamado con mucha alegría y disposición.
¡101 años configurando pastores!
(Prensa Seminario STA)


