La eucaristía es fiesta, es el vino nuevo que alegra el corazón del hombre y nos permite vislumbrar las bodas eternas con el padre. No es un rito seco, es el cumplimiento de la alegría que tanto anhela nuestro pueblo tachirense
“En efecto, no se trata de sentimientos marginales, sino de actitudes esenciales de nuestras tradiciones religiosas y aspectos importantes de lo que significa vivir una vida verdaderamente humana”
El tercer tanto del partido se dio en el 50’, cuando Táchira generó una ocasión colectiva en la que Sosa tocó con Palmezano quien, libre de marca, cedió a Rodrigo Pollero; el uruguayo dentro del área sacó un derechazo potente para superar a Bruera