Los 12 años del Pontificado de Francisco, de los cuales tuve la oportunidad de vivir cuatro en la ciudad de Roma, influyeron en mi ministerio sacerdotal desde tres pilares: la misericordia, la alegría y la ternura en sus gestos y palabras
La misa fue presidida por monseñor Juan Alberto Ayala, obispo auxiliar de la Diócesis de San Cristóbal; acompañado del Padre Reinaldo Balza, rector del Seminario
Nunca, en ningún escenario, llegué a afirmar esto que sentía. Honestamente me daba miedo romper mi comunión con él, lo cual equivale a romper con la Iglesia. Viví ese tiempo con mucha amargura, incluso, con mal humor
La celebración fue presidida por el obispo auxiliar de la Diócesis de San Cristóbal, monseñor Juan Alberto Ayala y concelebrada por el padre Jesús Duque, párroco y el padre Yerson Pedraza, vicario de la Basílica, acompañados por diáconos, servidores y el pueblo de Dios
En la homilía Monseñor expresó que la eucaristía por el Papa Francisco se celebra lo más maravilloso que es la acción de gracias a Dios por quien aceptó la llamada del Señor desde muy joven para dedicar su vida al sacerdocio
A medida que nos acercamos a la Basílica Vaticana, la multitud se hace más densa. Un arco iris de colores la recorre: los tonos cálidos del amarillo y el rojo, los de la bandera española que lleva colgada al hombro un grupo escolar de Sevilla