Hombres huecos viviendo en el centro de una espiral de miedo. Temiendo, como señalara San Juan Pablo II, que los propios frutos de su entendimiento y voluntad, terminen volviéndose con él mismo
Caminar con el corazón dispuesto a mirar y escuchar a Jesús en la realidad que nos envuelve implica, sin duda, darle otro sentido, el verdadero sentido, a lo que se encuentra inmerso como signo imborrable de Dios en la vida en la cual participamos
Una experiencia vital del nuevo Papa es la violencia, su hermano mayor es militar, su país natal constantemente está involucrado en conflictos bélicos y además la población tiene acceso a armas y hay más de 500 tiroteos anuales con más de cuatro víctimas
La Tradición no se limita solo a un decir. Tiene su efecto sacramental que adelanta en el tiempo y en la historia el banquete del Reino de Dios en la eternidad.
Totalmente abatidos, se entregan al desaliento, a la desesperanza, a la cultura de la muerte, pues Jesús había muerto y con su muerte todo había acabado. Se rinden. Se van. Se entregan a una vida de lamentos y fatiga. Habían perdido la fe y la esperanza. Eran muertos que caminaban
El cuerpo, todo cuerpo es un candelabro pleno de luces discretas que van creciendo y en su avance paulatino la madrugada se va apagando, va cantando su fuga sostenida en medio de la luz que se hace cada vez más intensa