El altar fue presidido por su propio hijo, el Padre Esteban, quien en un gesto de profunda fe y entereza sacerdotal, ofreció el sacrificio eucarístico por el descanso eterno de quien le dio la vida
Con motivo del inicio de la adoración perpetua el pasado 25 de enero, el Pastor Diocesano invitó a la feligresía de San Cristóbal a participar en la concreción de este proyecto a través de su aporte material para la elaborarla
La Eucaristía fue presidida por el Excmo. Mons. Alberto Ortega, Nuncio Apostólico de Su Santidad León XIV en Venezuela, quien junto a Obispos, sacerdotes y seminaristas, fue recibido entre aplausos y cantos por una multitud de fieles cristianos sedientos de Dios
“Hoy podemos reconocer la profecía contenida en estas palabras y sentir en las cenizas que nos imponen el peso de un mundo en llamas, de ciudades enteras desintegradas por la guerra"
“Onésimo se convirtió en un ferviente líder en la comunidad cristiana. Se convirtió en obispo de Éfeso, donde continuó promoviendo el mensaje del evangelio"