¡Cristo no excluye a nadie de su mesa!
Antes de la gran celebración en la Catedral, nuestro Obispo, Mons. Lisandro Rivas, se trasladó hoy, Jueves Santo 2 de abril, a las 3:00 p.m., al Centro de Rehabilitación del Menor en San Cristóbal.
En un momento de profunda cercanía y oración, Monseñor repitió el gesto de Jesús en el Cenáculo: lavar los pies de estos jóvenes que hoy, más que nunca, necesitan sentir la caricia y el perdón del Señor.
Lea también: Miércoles Santo: Permanecer en la vid para dar frutos de amor
Este gesto no fue solo un rito, sino un mensaje claro para nuestra ciudad: el amor de Dios es una oportunidad de vida nueva.
«Nadie está tan lejos que el amor de Dios no pueda alcanzarlo. El lavatorio de los pies es la invitación a levantarse y volver a empezar bajo la mirada del Maestro».


Con este acto, la Iglesia de San Cristóbal inicia el Triduo Pascual recordando que el servicio y la caridad deben llegar primero a quienes sufren, a quienes están privados de libertad o buscan un nuevo horizonte.
Oramos por estos jóvenes y por su proceso de transformación. Que el ejemplo de servicio de nuestro Pastor nos inspire a ser una Iglesia que sale al encuentro del que más necesita.


CPO
Este 2 de abril, la fe y la misericordia se hicieron presentes en el Centro Penitenciario de Occidente (CPO). A
A las 10:00 a.m., nuestros pastores, Monseñor Lisandro Rivas Durán y Monseñor Juan Alberto Ayala, presidieron la emotiva Eucaristía de la Cena del Señor.
Durante la celebración, se llevó a cabo el rito del Lavatorio de los Pies, un gesto que replica la humildad de Jesús y que este año llevó un mensaje de consuelo directo al corazón de los privados de libertad.


En su reflexión Mons. Lisandro les recordó tres ideas:
Cercanía: Una mano tendida para quienes buscan redención.
Acompañamiento: Presencia espiritual constante en las periferias existenciales.
Misericordia: Recordar que nadie está fuera del amor de Dios.


»Con este gesto de servicio, la Iglesia reafirma su compromiso de acompañar y llevar luz a donde más se necesita, transformando el encierro en una oportunidad de encuentro con el Señor.»





Oficina de Prensa DSC – Vicaría Episcopal de Comunicación


