En una emotiva y organizada Eucaristía presidida por Monseñor Lisandro, junto al párroco el Pbro. Rodrigo Varela y el Pbro. Ricardo Prato, estos jóvenes recibieron la plenitud del Espíritu Santo para ser testigos valientes del amor de Dios
“Con el fervor como el que le tenemos al Santo Cristo de La Grita, al Nazareno de San Pablo en Caracas, en San Cristóbal tenemos el guardián que es el Señor de Limoncito, al cual rendimos nuestro amor y adoración”
En un recorrido simbólico y pastoral por las distintas subregiones del estado, el Obispo trazó el mapa espiritual de la diócesis a través de sus comunidades
“En el primer tiempo el equipo lo intentó, pero un error nuestro nos costó, nos hicieron un gol y el plan inicial sufrió un poco, pero el cambio de actitud y la responsabilidad de los jugadores fue fundamental para quedarnos con la victoria”
Cuando nos reunimos como comunidad cristiana en torno al altar, Cristo no solo está presente en el sacerdote que preside o en la palabra que se proclama, sino que Él mismo es el altar, la víctima y el alimento
Los entrenadores portugueses Carlos Queiroz y José Peseiro son dos viejos conocidos y se van a enfrentar de manera inédita en el compromiso que disputarán la Selección Colombia y Venezuela, en el estadio Metropolitano de la ciudad de Barranquilla, en juego correspondiente a la primera fecha de las Eliminatorias al Mundial de Qatar 2022.
Los técnicos jugarán su primer partido defendiendo los colores de los seleccionados sudamericanos en una eliminatoria y por primera vez serán rivales en un terreno de juego.
Ambos estrategas tienen una relación muy cercana desde que trabajaron juntos dirigiendo a Real Madrid entre 2003 y 2004, equipo con el que consiguieron el título de la Supercopa de España y el subcampeonato de la Copa del Rey.
En esa oportunidad, Queiroz se convirtió en el técnico Merengue y fue quien llamó a Peseiro para que lo acompañara en el banco como su asistente. Esa sería la primera y única vez en que trabajaron juntos. A partir de ahí fue que despegó la carrera del ahora DT de Venezuela.
En una emotiva y organizada Eucaristía presidida por Monseñor Lisandro, junto al párroco el Pbro. Rodrigo Varela y el Pbro. Ricardo Prato, estos jóvenes recibieron la plenitud del Espíritu Santo para ser testigos valientes del amor de Dios
“Con el fervor como el que le tenemos al Santo Cristo de La Grita, al Nazareno de San Pablo en Caracas, en San Cristóbal tenemos el guardián que es el Señor de Limoncito, al cual rendimos nuestro amor y adoración”
En un recorrido simbólico y pastoral por las distintas subregiones del estado, el Obispo trazó el mapa espiritual de la diócesis a través de sus comunidades
“En el primer tiempo el equipo lo intentó, pero un error nuestro nos costó, nos hicieron un gol y el plan inicial sufrió un poco, pero el cambio de actitud y la responsabilidad de los jugadores fue fundamental para quedarnos con la victoria”
Cuando nos reunimos como comunidad cristiana en torno al altar, Cristo no solo está presente en el sacerdote que preside o en la palabra que se proclama, sino que Él mismo es el altar, la víctima y el alimento