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EL DIALOGO: VALOR EN LA AMISTAD Y FRATERNIDAD

Pbro. Jhonny A. Zambrano Montoya

 

Durante estos días recordamos y celebramos el don de la amistad en Venezuela. Todos hemos experimentado esta gracia, la de tener amigos y hacer caminos con ellos. Podríamos decir, que la amistad es un regalo que nos acompaña durante la vida y que sirve para recorrerla en fraternidad.

El papa Francisco el pasado 03 de octubre nos regaló una Carta Encíclica llamada: Fratelli tutti (FT). Allí profundizó sobre la fraternidad y la amistad social. El nos habla de una categoría importante para crecer en el regalo de la amistad, la cual se desarrolla en una dimensión personal pero también social. Esta categoría que san Pablo VI le daría el rango de categoría teológica, debido a que el mismo Dios entra en relación y dialogo con el hombre, Francisco la presenta en el sexto capítulo al abordar el tema del DIALOGO pues “para encontrarnos y ayudarnos mutuamente, necesitamos dialogar”.

Nuestro país es conocido por su cultura amigable y fraterna en su muestra de amabilidad y cercanía. En los últimos años se ha transportado en la forma de ser de tantos venezolanos que han emigrado a otros países y que les ha servido de integración a otras culturas. Hemos podido escuchar decir: “los venezolanos son muy amigables y cercanos”.

Precisamente, en esta virtud que poseemos, vemos una oportunidad para no dejar desaparecer en estos momentos difíciles que atravesamos, una cultura donde se geste y desarrolle la amistad y fraternidad a través del diálogo social. Esta cultura amigable es fruto del diálogo entre las culturas que componen Venezuela, pues no hay otra manera de forjar una realidad en medio de la diversidad, si no se comunican sus riquezas. Para ello, es necesario reconocer que en el dialogo se habla y se escucha, no puede ser un monologo. La riqueza precisamente esta en reconocer que el otro me aporta.

El papa Francisco indica en FT que lo que hace imposible el dialogo, es la ausencia de búsqueda de un autentico interés por el bien común. Ante este desafío, es necesario que los venezolanos crezcan en la conciencia de pensar en el otro, en el hermano, en el amigo, en el conciudadano; logrando encender una luz de esperanza que haga posible ir más allá de conveniencias personales, que como bien hemos visto, no hacen de un país lo que debe ser, para ofrecer a todos un ambiente de desarrollo integral.

El dialogo social supone la capacidad de respetar el punto de vista del otro, con sus convicciones o intereses legítimos, de hay que el desarrollo del que hablo Pablo VI en Popolorum Progressio basado en pasar de condiciones menos humanas a condiciones mas humanas de convivencia, solo puede darse en la medida de tener apertura al otro, al que debo considerar mi amigo y mi hermano.

El dialogo es un elemento necesario para la discusión pública, Francisco afirma que es un permanente estimulo para alcanzar más adecuadamente la verdad, siempre y cuando este abierta a todos, alejando la manipulación de la información. En este aspecto los medios de comunicación tienen un papel primordial desde su propia vocación, la cual debe ser acercar a las personas y nos aumentar los conflictos. Es necesario fortalecer las formas de comunicación que ayuden a orientar efectivamente el encuentro dialogal, buscando la verdad integra al servicio de todo un colectivo, construyendo el bien común.

Los consensos son un aspecto importante en los diálogos. Francisco nos recuerda que los consensos se fundamentan en el cultivo de la búsqueda de la verdad y el apego a las verdades fundamentales, particularmente la verdad de la dignidad humana. Esto nos ayudará a no dejarnos llevar por el relativismo del que hablaba Benedicto XVI y que busca someter a la verdad del mas fuerte sobre el mas débil.

Por lo tanto, en una sociedad plural, donde se hace necesario superar los consensos circunstanciales, el dialogo permitirá reconocer en el otro, alguien a quien debo respetar y valorar por ser persona, aún cuando no coincidamos en algunas ideas, de aquí que las ideas se discuten y las circunstancias de vida se deban discernir.

El Papa nos dirá que no es necesario contraponer la convivencia social, el consenso y la realidad de una verdad objetiva. Debemos apuntar a no buscar contraponer estas tres, se pueden armonizar a través del dialogo, lo que hace fácil el camino para llegar al fondo de cada realidad en discusión.

Todo esto que venimos diciendo, no es otra cosa que buscar hacer crecer la cultura del encuentro en la sociedad venezolana, manteniendo la diversidad propia de un poliedro de muchos lados pero que forma una unidad cargada de matices. Busquemos reconocer, aceptar y valorar al otro con sus diferencias, dejándolo ser el mismo. Nos recuerda el Papa que debemos pasar de una falsa tolerancia a un realismo dialogante que nos ayudará al reconocimiento autentico del otro, y que bien sabemos que será desde el amor fraterno que lo logremos.

Un signo, que debemos mantener es la amabilidad propia del venezolano, y que en estos últimos días nos la vienen robando. Ser amable es un signo de alguien que dialoga y es capaz de superar el individualismo que atropella la dignidad del otro, a quien debo ver como un hermano y amigo.

 

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