HomeEspiritualidadSan Adeodato

San Adeodato

Date:

NOTAS RELACIONADAS

Una pregunta, una mirada. Mirando al amor

Es el amor sin porqué, sin miedo ni recompensa. Ese amor, como vemos, no se posee; se busca, se pierde y se vuelve a encontrar. Paz y bien, a mayor gloria de Dios

Impulsar vocaciones y apadrinar niños labores primordiales del Vicariato Apostólico del Caroní

Sostener la operatividad de los internados y las misiones comunitarias requiere del apoyo económico constante de la feligresía y de las instituciones públicas y privadas. Por este motivo, el Vicariato Apostólico del Caroní mantiene activa una campaña de apadrinamiento escolar

Canteranos Sub-15 y Sub-17 por el boleto a octavos

El sábado a las nueve de la mañana en la cancha “La Hechicera”, en Mérida, Kerwith Perozo y la Sub-18 deberá vencer a los auriverdes para volver a la senda del triunfo y, además, poner pie y medio en la siguiente instancia del torneo

Adoración y gratitud: La presencia viva de Cristo en el Santísimo Sacramento

Cuando nos acercamos con las debidas disposiciones, la Sagrada Comunión obra maravillas en nuestra vida espiritual. Al recibir el cuerpo y la sangre del Señor, nuestra unión con Él se acrecienta de manera inefable

La coherencia de la fe y la urgencia de la esperanza

Los publicanos y las prostitutas precedieron a los fariseos en el Reino porque tuvieron la humildad de reconocer su fragilidad y abrirse a la gracia. Hoy, Dios no nos pide vidas impecables desde el origen, sino corazones dóciles capaces de rectificar
spot_imgspot_img

El santo Papa Adeodato I, o Deusdedit, emerge de los siglos oscuros del primer medioevo con muy poca evidencia. Pocas son las noticias históricas: hijo del sub diácono romano Esteban, fue durante cuarenta años sacerdote en Roma, antes de suceder en la cátedra pontificia al Papa Bonifacio IV el 19 de octubre del 615. Fue el primer Papa que estableció con testamento donaciones para distribuir al pueblo con ocasión de los funerales del sumo pontífice.

En Roma el Papa no sólo era el obispo y el pastor espiritual, sino también el guía civil, el juez, el supremo magistrado, el que garantizaba el orden. A la muerte de todo pontífice los romanos se sentían sin protección, expuestos a las invasiones de los bárbaros nórdicos o a las venganzas del imperio de Oriente. La teoría medioeval de los «dos soles», el Papa y el emperador, que deberían gobernar unidos al mundo cristiano, no era aceptada en Constantinopla.

Le puede interesar: México, el Tribunal decidirá si se prohíben los belenes en espacios públicos

El Papa Adeodato se demostró un hábil mediador y paciente interlocutor con el otro «sol» que en realidad de verdad fue muy poco solícito con Italia, excepción hecha de la vez que envió al exarca Eleuterio a dominar la revolución de Ravena y de Nápoles. Fue la única ocasión en que el Papa Adeodato, ocupado en aliviar la suerte de los habitantes de Roma por las calamidades ya referidas, tuvo un contacto, aunque indirecto, con el emperador.

Baronio pone en el Martirologio Romano un episodio que confirma la fama de santidad que rodeaba al venerable pontífice «dado por Dios» (como dice la etimología del nombre) como guía de los cristianos en una época tan atormentada: durante una de sus visitas a los enfermos, los más abandonados, esto es lo más atacados por la terrible enfermedad de la lepra, habría curado a uno de estos infelices después de haberlo abrazado y besado cariñosamente.

Lee también: Trabajos, unión y compromiso se refleja en la plaza la Ermita

El Liber pontificalis, recordando dos hechos de su pontificado, afirma que Adeodato amó mucho a su clero, al que defendió respecto del clero monástico o regular, privilegiado desde cuando Gregorio Magno les había confiado a los monjes importantes cargos en el apostolado misionero y en la misma organización eclesial. El segundo hecho se refiere a la facultad de celebrar una segunda misa el mismo día (binación).

Murió el ocho de noviembre del 618, amado y llorado por los romanos, que pudieron apreciar el buen corazón durante las grandes calamidades que atormentaron a Roma durante los tres años de su pontificado: el terremoto, que dio el golpe de gracia a los marmóreos edificios del Foro, ya devastados por las continuas invasiones de los bárbaros, y una terrible epidemia llamada elefancía.

NOTAS RELACIONADAS

Una pregunta, una mirada. Mirando al amor

Es el amor sin porqué, sin miedo ni recompensa. Ese amor, como vemos, no se posee; se busca, se pierde y se vuelve a encontrar. Paz y bien, a mayor gloria de Dios

Impulsar vocaciones y apadrinar niños labores primordiales del Vicariato Apostólico del Caroní

Sostener la operatividad de los internados y las misiones comunitarias requiere del apoyo económico constante de la feligresía y de las instituciones públicas y privadas. Por este motivo, el Vicariato Apostólico del Caroní mantiene activa una campaña de apadrinamiento escolar

Canteranos Sub-15 y Sub-17 por el boleto a octavos

El sábado a las nueve de la mañana en la cancha “La Hechicera”, en Mérida, Kerwith Perozo y la Sub-18 deberá vencer a los auriverdes para volver a la senda del triunfo y, además, poner pie y medio en la siguiente instancia del torneo

Adoración y gratitud: La presencia viva de Cristo en el Santísimo Sacramento

Cuando nos acercamos con las debidas disposiciones, la Sagrada Comunión obra maravillas en nuestra vida espiritual. Al recibir el cuerpo y la sangre del Señor, nuestra unión con Él se acrecienta de manera inefable

La coherencia de la fe y la urgencia de la esperanza

Los publicanos y las prostitutas precedieron a los fariseos en el Reino porque tuvieron la humildad de reconocer su fragilidad y abrirse a la gracia. Hoy, Dios no nos pide vidas impecables desde el origen, sino corazones dóciles capaces de rectificar

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here