La eucaristía es fiesta, es el vino nuevo que alegra el corazón del hombre y nos permite vislumbrar las bodas eternas con el padre. No es un rito seco, es el cumplimiento de la alegría que tanto anhela nuestro pueblo tachirense
También la llamamos Banquete del Señor. Este nombre nos traslada a la víspera de la Pasión, a la intimidad de la Última Cena. Pero es más que un recuerdo; es la anticipación del banquete de bodas del Cordero en la Jerusalén celestial
El catecismo nos enseña que la unidad del pueblo de Dios se realiza de manera admirable en este sacramento. En nuestro Táchira, valoramos profundamente la mesa compartida, el encuentro familiar y la solidaridad
"Cuántas situaciones hoy necesitan ser limpiadas para restituir la dignidad de las personas? Hoy el Señor nos dice limpiense el rostro los unos a los otros"
La eucaristía es la meta suprema de esa unidad. Por esta razón, debemos ser claros y prudentes: no es posible la concelebración eucarística con comunidades que no están en plena comunión visible con la Iglesia Católica