La Iglesia Local vive con alegría y esperanza el nombramiento de los presbíteros Jesús Alfonso Duque Medina, José Mauricio Sánchez Sánchez y Víctor Julio Quintero Pérez como Misioneros de la Misericordia, cuyos sacerdotes elegidos por el Santo Padre tienen como misión absolver aquellos pecados reservados a la Santa Sede.
Su misión principal es ser signos vivos de la acogida de la Iglesia, facilitar el encuentro con el sacramento de la Reconciliación y predicar con calidez la grandeza del perdón.
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El presbítero Jesús Duque, manifestó haber acogido el llamado con serenidad y sentido de responsabilidad, destacando que el ejercicio de la misericordia especialmente mediante el sacramento de la penitencia constituye una de las tareas fundamentales del ministerio sacerdotal.
«Significa ahondar un poco en este tema tan vital y esencial en la vida cristiana que es la misericordia, ser misericordioso como el Señor es misericordioso», señaló.
Subrayó que sí una persona al recibir el sacramento del Bautismo nace con la Iglesia, en la confesión renace. Este servicio busca garantizar que todos los fieles, aun en situaciones de faltas graves, tengan la oportunidad de reconciliarse plenamente con Dios y con la Iglesia.

El nuevo Misionero de la Misericordia encomendó su labor al Espíritu Santo para que, con el apoyo de las oraciones, esta labor pastoral refleje el rostro compasivo de Dios en la vida cotidiana.
«Un servicio para salvar almas»
Por su parte, el Pbro. José Mauricio Sánchez, resaltó la relevancia de este encargo pastoral para la región andina, al señalar que la Diócesis del Táchira cuenta con tres sacerdotes distinguidos para esta misión.
«Es un privilegio que en Venezuela, en el Táchira tengamos tres misioneros de la misericordia para poder ofrecer a tanta gente que necesita de su perdón y perdonar aquellos pecados muy personales que están reservados solo al Santo Padre, el Papa», afirmó.
Asimismo, detalló que este ministerio se ejercerá desde el Santuario Eucarístico Diocesano de Adoración y Reparación, recordando que la facultad otorgada por la Santa Sede permite impartir el perdón y atender a los fieles no solo en la jurisdicción local, sino en cualquier parte del mundo.
El sacerdote calificó el nombramiento como un motivo de alegría para todo el presbiterio diocesano, a su vez reafirmó su compromiso de desempeñar este servicio eclesial enfocado en la salvación de las almas y la cercanía de la misericordia divina.
“Es un regalo inmenso”
El presbítero Víctor Julio Quintero Pérez manifestó que ahora tiene un servicio eclesial concebido para llevar el perdón, la reconciliación y el amor entrañable de Dios a cada rincón de la comunidad creyente.
“Solamente queda dar gracias a Dios por la infinidad de su amor. Él hace presente siempre su misericordia entre nosotros; es una obra grande, hermosa y bella. Esto demuestra que Dios sigue en medio de su pueblo perdonando, amando y derramando su gracia sobre toda la humanidad. Dios está con nosotros”, manifestó.
El sacerdote destacó que este servicio representa una bendición para toda la Iglesia Local sirviendo como un canal a través del cual la cercanía y la ternura del Señor alcanzan a los fieles y a quienes más necesitan del consuelo espiritual.
“Es un regalo inmenso. Aunque no somos dignos de ello, Dios hace llegar su misericordia. Para el pueblo de Dios es algo muy grande, algo extraordinario donde todo es gracia”, añadió.
Maryerlin Villanueva


