Cuando nos reunimos como comunidad cristiana en torno al altar, Cristo no solo está presente en el sacerdote que preside o en la palabra que se proclama, sino que Él mismo es el altar, la víctima y el alimento
Las estadísticas son claras: el 98% de los jóvenes entre 18 y 24 años habitan estas plataformas. Si queremos encontrarnos con las nuevas generaciones, debemos estar allí donde ellos pasan su tiempo
Si la palabra del creador tuvo el poder de hacer brotar el universo entero de la nada, ¿cómo no va a tener el poder de transformar la naturaleza del pan y del vino en su propio cuerpo y sangre?
Hoy, ante los desiertos de la incertidumbre, encomendemos nuestra patria al Buen Pastor. Elevemos la mirada, bendigamos el pan de cada día y atrevámonos a ser las manos de Dios que alimentan, sostienen y devuelven la dignidad a nuestro pueblo