Dios es como el agua que siempre fluye hacia los lugares más bajos (los valles). Si el corazón está alto por el orgullo, el amor divino resbala. Si el corazón se hace bajo (humilde), el amor de Dios se queda allí para conducirlo a la plenitud
Si los primeros discípulos no temieron embarcarse en viajes Si los primeros discípulos no temieron embarcarse en viajes peligrosos por mares desconocidos, ¿por qué habríamos de temer nosotros a la Red? El miedo se vence con la preparación
No solo
representa el modelo por excelencia de santidad para nuestra Iglesia, sino por
constituir uno de los testimonios más hermosos y perfectos de humildad y fe
Es gratificante saber que un mensaje bien pensado, nacido de la oración, puede cambiar el día de una persona, ofreciéndole ese instante de encuentro con Jesús que tanto anhelaba en medio de su navegación