La invitación desde la Vicaría Episcopal de Comunicación es dar testimonio en el nuevo espacio: Las tecnologías digitales han creado un nuevo espacio de experiencia, tal como lo hicieron las grandes revoluciones tecnológicas del pasado
Este pensamiento debe inundarnos de un profundo asombro y gratitud. Existe una “contemporaneidad” maravillosa entre aquel Triduo pascual y el transcurrir de todos los siglos. Toda la historia humana es destinataria de esta gracia
Como pastores, tenemos la estricta obligación de vigilar que no haya peligro de profanación. Se prohíbe estrictamente reservar el Santísimo Sacramento en lugares que no estén bajo la segura autoridad del obispo diocesano
La Navidad nos interpela siempre: Dios se hace hombre y un hombre pobre. Esa verdad atraviesa toda la historia de la Iglesia, desde sus orígenes, cuando comprendió que la pobreza incidió en cada aspecto de la vida del Señor
Esta dimensión teológica es precisamente la mayor contribución de la Iglesia a la red, por lo menos desde su propio punto de vista. La Iglesia busca ayudar a la humanidad a entender el significado profundo de la comunicación y de los medios de comunicación
Pero no es asunto de declarar y ya, como muchos creen en la actualidad. Se trata de un trabajo profundo de ingeniería espiritual que comienza por una transformación en el corazón, en lo más íntimo de cada hombre
Los hábitos de los usuarios de Internet revelan un profundo interés por lo trascendente. Las personas hoy en día leen y descargan textos y documentos religiosos y eclesiales, investigan de forma indexada sobre textos sagrados