“La resurrección de Cristo es el título que la Iglesia muestra al público para justificar su pretensión de ser ella un instrumento de la salvación del mundo"
Los grandes tratados de teología nos explican que la Resurrección es la confirmación, por parte del Padre, del estilo de vida de Jesús. Es la prueba de que Dios no estuvo ausente en el Calvario, sino que acompañó cada suspiro de la Pasión
El "tesoro" que recibimos en el altar es demasiado precioso para arriesgarlo. La eucaristía no solo alimenta a las personas, sino que plasma la cultura misma
Celebrar la Pascua nos exige una respuesta concreta: vivir su amor. Estamos llamados a reconocer al maestro en el prójimo, a ser artesanos de reconciliación en un mundo dividido y a renovar la esperanza donde parece no haber salida
Todo comenzó en la oscuridad de Getsemaní, donde el “Abbá” de Jesús fue un acto de rendición a la voluntad del Padre. Al llegar al Calvario, esa rendición se convierte en victoria
Jesús mismo pidió a sus discípulos preparar cuidadosamente una sala grande para la Última Cena. Él no improvisó. Hubo una delicadeza previa, una sensibilidad litúrgica que hoy nosotros heredamos