La Madre María Félix Torres encarna concretamente esta verdad, o por lo menos, así lo he intuido tratando de leer con atención lo que sobre ella se ha escrito
En esta confesión de fe radica el verdadero fundamento de nuestra esperanza. Jesús no es un personaje del pasado ni un mero maestro de moral entre otros; es el Dios con nosotros que da sentido a las alegrías y a los dolores de la existencia humana
El Catecismo de la Iglesia Católica, en sus numerales 1391 al 1395, nos recuerda de manera bellísima que el fruto principal de recibir la Eucaristía es una unión íntima con Cristo Jesús
El poema de Wojtyła señala que Dios se ha parado «a poca distancia de la nada». La Madre Félix no buscaba una educación distante o elitista en lo espiritual, sino una que viera a Dios cerca de nuestros ojos
Nunca respondas bajo el efecto de la ira o la indignación. Una respuesta impulsiva puede generar un incendio digital que dañe la imagen de la comunidad. Te recomiendo, lee el comentario, respira, reza un Ave María y deja pasar unos minutos