La lucha para esta construcción fue ardua, pues para encontrar mano de obra, muchos desistían de laborar, por miedo a la altura, algunos sufrían de vértigo y otros le temían al peso de los ladrillos de diferentes formas y tamaños, los cuales variaban entre 16 y 20 Kg
Estimarse no significa ocultar la fragilidad, la inseguridad e incluso el fracaso, por el contrario, el equívoco modo de comprenderlo lleva al vano y desesperado intento de disimularlo con las máscaras que nos vamos colocando en nuestra vida
Hemos venido comprendiendo la necesidad de despertar el corazón para que sienta, se compadezca, se solidarice con el otro, vuelva a amar, ya que muchos estamos convencidos de que la estructura básica del ser humano no es la razón, sino el afecto y la sensibilidad
En lo más interior del ser humano brotan las fuentes de la vida. Se configura aquello que nos distingue, aquello que nos ordena nuestra identidad espiritual poniéndonos en comunión con las demás personas, pero también nos abre los ojos a una dimensión más íntima con la realidad
Para que este criterio se desarrolle, es necesario la presencia e influencia de la familia, la escuela, el trabajo, los amigos y la sociedad. La persona con estos elementos ofrecidos tendrá la capacidad de valorar y decidir lo que será de provecho para su desarrollo integral.
Este templo es la identidad de su pueblo y religiosamente hablando es su punto de referencia. No hay rubiense que no hable, suspire y piense por su augusto templo. A pesar de que no es la única parroquia eclesiástica en la zona todos convergen en ella, pues por muchos años fue la única, y entonces es madre de las demás
Ya iniciada la Cuaresma con el signo de la ceniza, hoy la Palabra de Dios sale a nuestro encuentro para indicarnos qué hemos de hacer, en qué consiste la conversión que hemos de realizar: “Hay que creer con el corazón para alcanzar la santidad y declarar con la boca para alcanzar la salvación”