La radio no ha muerto ni morirá. Como la Iglesia misma, se renueva sin cambiar su esencia. Porque hay mensajes que no se apagan, voces que no se callan y una verdad que siempre encuentra el camino para llegar al corazón de los hombres
Reconocer este misterio es invitar a Dios a transformar nuestras rutinas, convirtiendo el trabajo, el descanso y el conflicto en espacios donde el amor trinitario se hace presente
En cada misa se prepara para nosotros una única mesa con dos ricos manjares: la Mesa de la palabra de Dios, que ilumina nuestra mente, y la mesa del cuerpo del Señor, que alimenta nuestra alma
El mayor error que podemos cometer en nuestras redes sociales parroquiales es usar la comunicación como un monólogo estático. La comunicación en internet se basa en la interacción
¡Qué hermoso espejo para nuestras parroquias tachirenses! Aquellos primeros cristianos nos enseñan que la eucaristía no es un acto aislado. Está unida a la comunión, a la alegría y a la sencillez de corazón