En sus páginas, cargadas de una misteriosa conjunción de ternuras, Francisco va a subrayar que la presencia de Dios en el interior del creyente hace que la vida espiritual no sea mera teoría, sino contemplación y acción
También la llamamos Banquete del Señor. Este nombre nos traslada a la víspera de la Pasión, a la intimidad de la Última Cena. Pero es más que un recuerdo; es la anticipación del banquete de bodas del Cordero en la Jerusalén celestial
El catecismo nos enseña que la unidad del pueblo de Dios se realiza de manera admirable en este sacramento. En nuestro Táchira, valoramos profundamente la mesa compartida, el encuentro familiar y la solidaridad