Los publicanos y las prostitutas precedieron a los fariseos en el Reino porque tuvieron la humildad de reconocer su fragilidad y abrirse a la gracia. Hoy, Dios no nos pide vidas impecables desde el origen, sino corazones dóciles capaces de rectificar
Que sus publicaciones no sean solo píxeles, sino que transmitan el calor de una comunidad que reza, que ayuda al necesitado y que camina unida bajo la guía de nuestros pastores
Joseph Ratzinger, desde su experiencia como testigo del colapso de la democracia de Weimar y el ascenso del nazismo, comprendió con claridad profética cómo los pueblos pueden entregarse a políticas aventuradas que les arrebatan la libertad
La Eucaristía es, sin lugar a dudas, el corazón y la cumbre de la Iglesia. En cada Misa, no estamos repitiendo el sacrificio de la cruz, sino haciéndolo presente en el altar
La esperanza cristiana no depende de nuestras capacidades acumuladas ni del momento vital en el que nos encontremos. Radica en la certeza de que Dios nunca deja de buscar al ser humano
El filósofo español José Ortega y Gasset acuñó el término “hemiplejía moral” para describir precisamente esta odiosa situación, esa incapacidad de ver la realidad más allá de los límites de una ideología
La eucaristía nos consoló con la promesa de la Plegaria Eucarística III: en el reino eterno, Dios mismo enjugará toda lágrima de nuestros ojos y, al contemplarlo tal como es, seremos para siempre semejantes a Él