El catecismo nos enseña que la unidad del pueblo de Dios se realiza de manera admirable en este sacramento. En nuestro Táchira, valoramos profundamente la mesa compartida, el encuentro familiar y la solidaridad
Hoy, el "Caminante de Emaús" nos interpela como Iglesia. En un mundo que a menudo camina a ciegas, nuestra misión es ser esa presencia que escucha, que consuela y que "hace arder el corazón" a través de la solidaridad y la palabra oportuna
«El significado de esos latidos se ha reservado para que sea revelado en los tiempos modernos, cuando el mundo, envejecido y enfriado en el amor de Dios, necesite ser calentado de nuevo por la revelación de estos misterios»
No podemos permitir que se conviertan en instrumentos de corrupción o vacío; por el contrario, si los usamos con la sabiduría del Evangelio y el apoyo de expertos, se transforman en herramientas eficaces de comunión profunda
La repercusión de esta fiesta en nuestra vida cotidiana debe ser doble: recibir y ofrecer. Quien se sabe profundamente amado por Dios en su miseria, adquiere una nueva sensibilidad hacia el prójimo