El pasado sábado 27 de junio recibieron con inmensa alegría la grata visita de Monseñor Lisandro Rivas Durán en los espacios de la Universidad de Los Andes (ULA).
Monseñor se hizo presente para acompañar, animar y bendecir de cerca a todos los voluntarios, estudiantes y miembros del pueblo de Dios que, con un corazón noble y desprendido, se han sumado a colaborar incansablemente en esta noble causa.
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En un momento profundamente conmovedor, elevamos una oración al Padre Misericordioso basada en la oración litúrgica, pidiendo de manera especial por el dinamismo de los voluntarios, el alivio de los damnificados por el terremoto y para que el esfuerzo de nuestra tierra tachirense se convierta en un bálsamo de esperanza.

“Bendice las manos de estos jóvenes y adultos que entregan su tiempo y sus fuerzas, y multiplica la bendición sobre los corazones generosos”.

Agradecemos a Mons. Lisandro Rivas Durán por sus palabras de aliento y por recordarnos que, bajo el amparo del Santo Cristo de La Grita y de la Virgen de la Consolación, somos el signo visible de la providencia de Dios en medio de la dificultad.







Gracias a todos los que siguen sumando sus manos y su fe
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